Me preguntaron que quién era la tipa que está en la cabecera de “Sentimientos de la razón”.
Soy yo, y creo que al fin estoy perdiendo el miedo a mostrar mis fotos.
Me preguntaron que quién era la tipa que está en la cabecera de “Sentimientos de la razón”.
Soy yo, y creo que al fin estoy perdiendo el miedo a mostrar mis fotos.
Hoy iba caminando por la “Avenida Ruiz Cortinez” (mejor conocida como zona de hospitales, en Acapulco) , eran apróximadamente las diez de la mañana. Esa área del puerto está llena de facultades universitarias y preparatorias, iba observando los clásicos puestos afuera de los hospitales mientras trataba de identificar los diferentes olores de la gente y de la comida. Sí, la zona no sé por qué pero tiene su “encanto”, siempre está llena de gente por las mañanas y casi desierta en las noches, es peculiar y todos los edificios que hay por ahí son blancos.
Pero… regresando al tema jaja estaba caminando despacio…,o sí mientas iba viendo el bufett de un restaurante de comida taiwanesa porque ya tenía hambre, fue entonces cuando sentí un golpe en el hombro, era un tipo que me golpeó un poco y después se fue corriendo, no me asustó esa persona, lo que llamó mi atención es que otros dos señores iban detrás de él. Entonces seguí caminando y entendí que el hombre que me golpeó, les había robado a los otros dos. La gente nada más los miraba, era más morbo que ganas de ayudar. Obviamente tampoco podían hacer una marabunta e ir correteando con palas, machetes y fuego al tipo ese.
Pero en fin, no sé ni por qué lo cuento, jaja creo que me recordó la vez que estaba con Al**** por esa misma zona y nos asaltaron. Lo raro y lo más tonto del asunto fue que esa vez los dos llevabamos celular en mano y sólo se lo quitaron a mi amigo. jó! que tonto el tipo aquel… el mío era más caro.
A veces me pregunto si todo lo que digo y lo que dicen es verdad. Nadie me asegura nada. Pero entonces me detengo por ratitos y pienso… ¿En verdad estamos preparados para escuchar la verdad?.
Hay que reconocerlo, las telenovelas mexicanas son malísimas.
Pero después de ver como son las argentinas… uno hasta se siente aliviado.
Sí, hace tiempo lo leí y quizá no sea catalogado como un libro de mucha calidad literaria. Aceptaré que tiene su toque de humor y lo comencé a leer por asuntos más personales que de tipo intelectivo (si es que así le puedo llamar).
“Si pudieras verme ahora” reúne las características para ser bueno, divertido y poder disfrutarlo en menos de una semana,acompañados de un buen café y mirando por alguna terraza. A lo mejor así nos sentiremos más apegados a la protagonista, una mujer que se dedica a decorar la vida de los demás en un pequeño pueblo irlandés; con una hermana caótica que le ha dejado a su hijo para ir a explorar otros lugares y un amigo invisible del cual se enamora.
La historia es atractiva desde un punto de vista muy fantasioso, el libro nos lleva a pensar si de verdad lo que sentimos o creemos es totalmente cierto, o en toco caso a creer en lo que imaginamos.
Fue un rato agradable, creo que la trilogía de los libros (de Cecelia Ahern) que he leído hasta ahora, me han dejado con una sonrisa y una que otra lágrima. Son de los trabajos más rosas y actuales que se ven en los aparadores.
Si puedo poner una opinión más personal, diría que esos libros llegan a mi vida en una etapa muy acertada. Y al referirme a esos libros hablo de Posdata: Te amo (del cual ahora hay una película), Donde termina el arcoiris y Si pudieras verme ahora.
Tengo entendido que tiene otro nuevo, aunque no recuerdo el título no dudo en comprármelo. No los adquiero tanto por la calidad narrativa, sino porque llegan en el momento adecuado.
De todas formas el texto no deja de ser entretenido, rápido y chusco. Tiene valores, detalles y mensajes que fomentan la reflexión.
Esta es una buena recomendación para los lectores que no son muy exigentes y que desean un fin de semana tranquilo en compañía de una lectura ágil.
Ayer repasaba los canales de televisión como si fuera una cinta sin acabar.
Me rendí y al final le dejé en uno de esos canales en los que todo el día transmiten vídeos (me pregunto si hay gente que no se cansa de verlos) y entonces fue cuando me encontré con el vídeo de Miguel Bosé, ese que hace con Bimba.
En el que se ve un Bosé ya con sus añitos, la clásica “panza cervecera” (aunque dudo que con el dinero que gana se la pase tomando cerveza) y unos ojos que parecían de mapache. Aún así me le quedé mirando con una sonrisa, me sorprendió ver al Miguel actual, tan cambiado… no como cuando cantaba “Linda” o “Creo en ti”. No pasan los años en balde.
Sigue teniendo vitalidad, no canta mal pero su música ha ido disminuyendo de calidad poco a poco , parece que es el síndrome entre los cantantes actuales, dar música mala y que vaya dirigida a un público que sólo se dedica a consumir (basura, desafortunadamente). Con eso no digo que todos los que se dedican a la música sean así, siempre hay sus excepciones.
¡Pero claro! si yo tuviera ese síndrome ($$$), la cabeza hueca y disposición para llenar al público con mis tonterías… también sería feliz.
Después no me extranaría volver a ver a Bosé bailando y cantando reggaetón. Aunque a lo mejor ya lo hizo y esa es la nueva sorpresa que nos tiene preparada.
Hoy no fue un buen día, espero que mañana me vaya mejor…
Diablos, a quién engaño… soy de lo más pesimista cuando se trata de mí.
Bueno no, en realidad no soy tan pesimista, quizá de vez en cuando para ponerle sombras a mi vida.
¿Sombras a mi vida? , de dónde saqué eso.
Y es que en realidad no soy negativa, soy contradictoria.
Prendí la televisión por la mañana mientras desayunaba, me encontré con la sorpresa de ver dibujos animados que pensé que ni en DVD podría conseguir. Me dio gusto y recordé lo que miraba cuando era niña. Definitivamente ya no es lo mismo que ahora. En ese estonces los programas se preocupaban sino por educar por los menos a dejar “mensajes” en los niños.
Uno despierta al sentir el sol en el rostro, aunque un techo de concreto nos esté cubriendo.
La piel comienza hacerse húmeda y tornarse pegajosa por el calor, entonces nuevamente dudamos. ¿Estaremos viviendo en un horno o en la cosa más parecida al infierno?. No importa, de todas formas Acapulco sigue siendo Acapulco.
En el puerto está descansando un barco con la leyenda Sentimientos de la Razón, La gente se abre paso para ver lo que a continuación vendrá. Hubo mucho ruido por un tiempo debido a lo anunciado. Era el día.
Llega una joven con una botella de vidrio en mano, levanta el brazo y rompe la botella en el barco.
Demos el botellazo de inaguración. El viaje que viene adelante puede ser difícil. No hay que tener miedo.
Lucha por vivir y no te canses