Acaban de pasar los días patrios y a menos de 48 horas las calles ya están en paz. No hay personas con banderitas, cohetes ni adornos que tengan verde, blanco, rojo o el escudo con un águila.
La gente ya no se mira y sonríe por el orgullo de ser mexicano. Ahora los ojos están en cualquier lugar que no sea México, el petroleo, el atentado, la violencia, los muertos.
Septiembre: días de fiesta, de nación, de ventas.
Septiembre: mes en el que la intención de salir a beber alcohol es más fuerte que exigir un mejor gobierno, una mejor educación, menos carencia…
En definitiva septiembre está dentro de mi lista de meses incómodos.