Hoy desperté tempranito y me dieron ganas de leer algo , no importa qué, sólo leer en la computadora, sintiendo la piel  frÃa como pocas veces. Leer  sin el ruido familiar, sin los molestos  golpes en la puerta que siempre me han desesperado , sin la prisa que me lleva ninguna parte.Â
Ahora, después de leer  cuentos y vidas ajenas, regreso con gusto a la mÃa, a mi vida , a sonreÃrle al fin de semana y a una fiesta-compromiso que me espera por la noche. Â
Ahora ya siento que se ha aligerado mi torpeza, mis malos dÃas y mi mala cara.Â
Ahora deseo vagar más por aquÃ, no dejar abandonado este espacio y tampoco la escritura.
Ahora mi hermana pide algo  y tendré que levantarme para ver si hay , si consigo, si …Â
En fin, iré a cumplir con lo requerido para poder vivir en esta casa  y de paso me prepararé un café que buena falta me hace.
