No sé si ahora debo se partidaria de eso que dicen :”cada determinado tiempo vienen cosas mejores”.
Es algo contradictorio, pero desde ahora creeré en lo que me sea dado a percibir.
Muchas situaciones misteriosas, agradables y otras totalmente detestables me han sucedido mes a mes (quizá por eso mis mes a mes aquí son bastante importantes) desde que inició el año. Se filtraron como agua, como lluvia, como esas pequeñas depresiones tropicales que vienen una tras otra con la finalidad última de purificar.
Espero y en verdad deseo que éste sea el caso, que mi racha, que mi tiempo y que mis vientos ya vayan por mejores rutas. Que todo aquello que pasó se quede ahí pues por mi parte lo he dejado.
Darse cuenta que hay cambios en torno a lo que se hace es significativo, y da para muchas otras transformaciones, pero cuando los cambios son internos y sobre todo emocionales, cuidado porque… ¡agua va!
Desición, fuerza y buena cara con corazón dispuesto.
No hay de otra si así de atrabancadas golpearán las olas…